Siguenos

EL RITUAL DE LIMPIEZA PARA PIELES GRASAS

Creado el: 25/05/2017

La clave para mantener una piel limpia, fresca y libre de brillos e imperfecciones es una limpieza profunda. Si tienes la piel grasa, tu piel tiene mayor espesor, los poros están más dilatados y el exceso de secreción sebácea provoca que la cara tu cara brille. Además, debes saber que si tienes la piel mixta sufrirás por igual de exceso de sebo que se dará normalmente en la zona T (frente, nariz y barbilla), lo que provocará brillos e imperfecciones.

Ya tengas la piel grasa, mixta o normal, te presentamos tu nuevo aliado purificante y matificante que mantendrá tu rostro con un acabado perfecto: nueva Mascarilla verde purificante de L’Oréal Paris.

¿Cuál es el secreto de su éxito?

La combinación de 3 Arcillas Puras + Eucalipto en una textura cremosa y fresca sobre tu rostro.

Sus 3 Arcillas Puras poseen propiedades que cuidan la piel en profundidad: la suma de las tres arcillas, el Caolín, la Montmorillonita y la lava de marruecos, consiguen absorber el sebo y las impurezas, a la vez que combaten las imperfecciones e iluminan la piel.

¿Cuándo debes utilizarla?

De una a tres veces por semana. Puedes elegir los días en los que tengas una cita, fiesta o evento importante ya que sentirás de inmediato tu piel en plena forma: fresca, limpia y purificada.

¿Cómo debes aplicarla?

Sobre el rostro completamente limpio aplica una fina capa evitando ojos y labios.

El segundo paso es relajarse y disfrutar  del verdadero #moementodetox  ya que tendrás que dejar secar el producto durante 10 minutos. Mientras esperas puedes escuchar tu música favorita, ponerte al día con tu serie favorita, eligir tu look para el fin de semana, mira un tutorial de maquillaje...

Para finalizar, aclara tu piel con abundante cantidad de agua tibia.

Para lograr una piel purificada siempre puedes convertirlo en un paso habitual de tu cuidado de belleza y lo mejor es que este hábito se reflejará en tu piel día tras día. Ya sabes que inmediatamente te verás la piel limpia, fresca y purificada, pero después de 7 días notarás más beneficios: tu rostro está matificado y los brillos bajo control. Después de un tiempo te notarás más bella y radiante ya que facilitarás con la limpieza que tu piel ‘respire’ de una forma óptima.

VOLVER